¿QUÉ HACE LA SANGRE DE CRISTO?

Introducimos en este tema con la siguiente afirmación cada vez que aprendemos algo en la iglesia vamos a ser retados por el diablo en esa palabra. Lo que está sucediendo con el cuerpo de Cristo es que se está quebrando como los palillos porque se recibe mucha palabra pero no se está creyendo nada; por eso, cuando satanás viene a colocar reto, el creyente sale corriendo y no sobrepasa el reto.
Queremos poseer todas las bendiciones pero no queremos pagar el precio por ellas; por esto, este mensaje es un reto para nuestras vidas.
El enemigo no está nada contento con las personas que hemos tomado la decisión de servirle al Señor; además esa decisión fue tomada libremente porque sentimos hacerlo, pero, también debemos entender que este servicio no es fácil, que requiere de un precio que a la final nos dará la corona de vida, las bendiciones que están y han sido designadas para nosotros.
En esta tierra estamos en una guerra, esta es hasta que terminemos la carrera, por esto, nos empoderamos con las armas de guerra para vencer. Tenemos un punto de vista, lo que refiere a donde estoy yo con referencia al mundo, es aquí donde todos los creyentes pierden el poder por no saber en donde se encuentra con respecto al mundo, en que parte del mundo está ubicado. El mundo está en crisis, está en violencia, pobreza, enfermedad, etc., esto nos lleva a la conclusión que todo el mundo está en guerra, todo el mundo está en depresión y nosotros ¿dónde estamos?
Para entrar en materia estudiaremos en 1Jn. 2:1-2 “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo”.
En la constante guerra del mundo nosotros como creyentes tenemos dos puntos de vista el nuestro y el del Dios.
Ejemplo: “Una persona normal con un salario mínimo, con un empleo normal, alguien le predica y llega a los caminos del Señor, empieza a congregarse, toma la decisión de servirle al Señor, entonces el enemigo, que vaga por el mundo, sabiendo lo que el creyente le ha prometido al Señor lo presiona, le quita el empleo; le coloca una deuda, porque al verse sin empleo, la persona busca como suplir sus necesidades; primero, deuda a un amigo; segundo busca préstamo en un banco; tercero, como no pudo pagar la deuda del amigo ni la del banco toma un préstamo gota a gota. Estaba congregándose fielmente, pero, al verse sin dinero por tantas deudas deja de congregarse, lo que genera que esté por fuera de la cobertura, hasta que llega el punto de volver a la iglesia; en este
punto, el diablo le habla con argumentos y engaño para que viva de las oraciones del pastor, los intercesores y demás hermanos generando que su situación empeore. Es aquí donde realmente el creyente demuestra si es un verdadero cristiano o no. Al estar en esta situación, al creyente se le olvida que quería servir en la obra, predicar, evangelizar, ser fiel en la iglesia y comienza una etapa de maldecir toda su vida hasta el punto de culpar al Señor, a la iglesia, al pastor, a la esposa (o), a los demás, llegando a un punto de desesperación, donde el enemigo se aprovecha y lo hace su hijo para matarlo”.

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